Área Veterinaria

Porque no son solo mascotas, son familia. Y merecen el mismo nivel médico.

Cualquiera que conviva con un animal sabe que, cuando enferman, la angustia es exactamente la misma que con cualquier otro ser querido. Pero a la preocupación por su salud se suma, casi siempre, un reto monumental y estresante: conseguir que se tomen la medicina.

Esconder la pastilla en un trozo de salchicha para que la escupan limpiamente cinco segundos después. Luchar con una jeringuilla mientras el gato se revuelve y babea. Intentar partir un comprimido minúsculo en cuatro partes irregulares rezando para no equivocarte con la dosis… Si te suena familiar, no estás solo.

La industria farmacéutica veterinaria tradicional fabrica medicamentos en formatos muy estandarizados. Pero, a nivel fisiológico, el mundo animal es inabarcable. ¿Cómo puedes tratar con la misma marca comercial a un Mastín de 60 kilos y a un cachorro de Yorkshire de apenas un kilo? ¿Qué opciones hay si tu compañero es un hurón, un conejo o un loro?

Ahí es donde la formulación magistral veterinaria entra en juego, convirtiéndose en la herramienta más avanzada para tu veterinario y en el mayor alivio para ti.

La ciencia de adaptar el tratamiento a su especie y tamaño

En nuestro laboratorio de alta tecnología, trabajamos en estrecha colaboración con las clínicas veterinarias para resolver los problemas de dosificación y administración. Cuando el mercado no ofrece lo que tu animal necesita, tu veterinario nos envía la receta y nosotros elaboramos el tratamiento desde cero.

¿Qué podemos hacer por ellos?

  • Dosis milimétricas por peso exacto: El metabolismo de los animales es tremendamente sensible. Una dosis ligeramente superior puede ser tóxica, y una inferior, inútil. En lugar de pedirte que “partas la pastilla”, elaboramos cápsulas, jarabes o pastas orales que contienen los miligramos exactos del principio activo que tu veterinario ha calculado para el peso real de tu compañero. Esto es literalmente un salvavidas en animales exóticos y pequeños mamíferos, donde los márgenes de error terapéutico son mínimos.
  • Del drama al premio (Sabores a medida): Los animales tienen un olfato y un gusto implacables; no entienden que esa pastilla amarga es por su bien. En nuestro laboratorio somos expertos en enmascarar principios activos médicos con bases altamente palatables. Transformamos el medicamento para que sepa a pollo asado, ternera, extracto de pescado, hígado o incluso a frutas dulces para las aves. El momento de la medicación deja de ser una pelea para convertirse en la hora de su premio favorito.
  • Formatos innovadores para pacientes “imposibles”: A veces, la vía oral es sencillamente inviable (especialmente con los gatos). Para estos casos, y siempre que el fármaco y el criterio del veterinario lo permitan, elaboramos geles transdérmicos. ¿Te imaginas tratar una enfermedad crónica de tu gato simplemente frotando una crema suave en la cara interna de su oreja mientras le acaricias, logrando que el medicamento pase directamente a su torrente sanguíneo? La tecnología de formulación lo hace posible.
  • Rescate de medicamentos en desabastecimiento: Al igual que ocurre en humana, hay fármacos veterinarios vitales que dejan de fabricarse o sufren roturas de stock temporales. Nosotros garantizamos que tu animal no tenga que interrumpir su tratamiento crónico (como fármacos para el corazón, tiroides o epilepsia), elaborando la fórmula en nuestro laboratorio.

“No diagnosticamos, esa es la labor irremplazable de tu veterinario. Pero cuando él sabe exactamente qué necesita tu compañero y la industria no lo fabrica, nosotros tenemos la tecnología para crearlo.”