
Pediatría y Neonatología
Porque un niño no es un adulto en miniatura.
Darle una medicina a un bebé o a un niño pequeño no debería ser una batalla diaria, ni para ellos ni para los padres. Sabemos la angustia que supone ver a tu hijo enfermo y, además, tener que pelear para que se trague un medicamento que sabe mal o que está en un formato imposible para su edad.
La industria farmacéutica fabrica medicamentos pensando, en su gran mayoría, en el peso y las necesidades de un adulto. Pero cuando se trata de neonatos, bebés o niños, la precisión lo es todo. Por eso, en Farmacia Magistral Argensola Norte trabajamos codo con codo con los pediatras para crear soluciones a la medida exacta de tus hijos.
Soluciones reales para los problemas de siempre
Siempre bajo la estricta receta de su pediatra, en nuestro laboratorio transformamos la frustración en alivio a través de tres pilares fundamentales:
- Dosis milimétricas para neonatos y bebés: Partir una pastilla de adulto en cuatro trozos a ojo de buen cubero no es seguro ni eficaz. El cuerpo de un bebé necesita una dosis calculada exactamente en base a su peso en kilos (e incluso gramos). Nosotros preparamos esa microdosis de forma exacta, garantizando que el niño recibe la cantidad justa y necesaria para curarse, sin riesgo de sobredosificación.
- De la pastilla imposible al jarabe a medida: ¿Tu hijo no puede tragar cápsulas o escupe la medicación porque tiene un sabor muy amargo? Es lo más normal del mundo. Nosotros solucionamos este problema transformando ese medicamento sólido en un jarabe, una suspensión o unas gotas fáciles de tomar.
- Sabores amables y fórmulas sin alérgenos: Enmascaramos los sabores desagradables de los principios activos con aromas que a los niños les resultan agradables (fresa, naranja, plátano…), facilitando enormemente la adherencia al tratamiento. Además, si tu hijo es celíaco, diabético o intolerante a la lactosa, preparamos su medicina libre de azúcares, gluten y excipientes que le hagan daño.
Nuestra mayor vocación: Las enfermedades raras
Aquí es donde nuestra profesión cobra todo su sentido. Existen patologías infantiles muy poco frecuentes —las llamadas enfermedades raras— para las cuales los grandes laboratorios no fabrican medicamentos, simplemente porque no les resulta comercialmente rentable.
Para nosotros, ningún paciente es un simple número, y mucho menos un niño. Somos referentes a nivel nacional en la elaboración de medicamentos huérfanos. Si un pediatra o un hospital diagnostica una enfermedad rara y pauta un tratamiento que no existe en las farmacias convencionales, nuestro laboratorio de alta tecnología lo formula desde cero.
Nos aseguramos de que ninguna familia se quede sin alternativas terapéuticas, elaborando el tratamiento con los mismos estándares de calidad y esterilidad que exigiría un hospital.
“Nuestra tecnología de vanguardia está al servicio de la tranquilidad de los padres y la sonrisa de los más pequeños. Si el pediatra lo receta, nosotros lo hacemos posible.”

